La esperanza es lo último que se pierde...
Verde esperanza, su color favorito. O más bien, uno de sus favoritos.
De entre sus pertenencias una señora cogió una revista. La revista del Sálvame... Hablando con ella, una mujer drogodependienta con una hija de 3 meses... sin casi nada para mantener a su hija... Intentó con sus ojos verdes, llenos de esperanza y cariño animarme. Tonta, soy yo la que debería animarte a ti!!! yo no debería llorar, pues, mi abuela era mayor. Pero tú, tus hijos, tu marido... No dije nada, solo me limité a llorar. Lloré ante una simple pregunta ¿la mujer que se ha muerto hoy? Ha muerto... ha fallecido no me resulta tan malo, pero ha muerto... Quieras o no, los eufemismos ayudan.
Pues bien, después me fijé: la revista del salvame que le habia dicho a mi madre para que se la comprara a mi abuela. Apenas si la habia ojeado, porque casi ya no veía. A ella le encantan todas esas cosas, los chismorreos y demás. Como a mi también logró cautivarme. Las tardes que pasabamos juntas viendo Salvame, comentando que si fulanito se casaba con menganita. Sin duda, unas tardes inolvidables. Digan lo que digan de la "televisión basura", lo cierto es que estabamos juntas mirando la tele. Uno de los pocos momentos en los que no se discutia en mi casa, era mientras las tres veiamos salvame.
También recuerdo, al igual que lo hizo ella en el hospital, y yo pensaba que no lo recordaría y que me llegó al corazón, fue un recuerdo muy bonito. Cuando después de morir mi abuelo Roberto, que era el que siempre me llevaba al colegio, empezó a hacerlo ella. La llevé por todos los sitios donde mi abuelo y yo nos parabamos. Por lo visto, tardamos horas y se le hizo muy pesado... No sé, yo siempre hacia unas paradas especificas con el abuelo y pensé, con la abuela, que estaba mayor según mi madre, debía hacer más paradas. Pues bien, nos parabamos cada dos metros a sentarnos.
Realmente disfruté de eso. De eso y de sus vestidos, y de sus dibujos de casitas.
TE QUIERO ABUELA. A pesar de que tuvieramos nuestras disputas... siempre te he querido y siempre te quedré. Mucho, mucho, mucho. No me olvidaré de ti nunca. Como tampoco lo hago del abuelo. Espero que ahora estés en paz, junto con el abuelo. Os quiero a los dos.